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lunes, 5 de marzo de 2012

MUSEO CRIMINOLÓGICO


"Para los criminales natos adultos no hay muchos remedios: es necesario o bien secuestrarlos para siempre, en los casos de los incorregibles, o suprimirlos, cuando su incorregibilidad los torna demasiado peligrosos" (Lombroso, Cesar)


En la segunda mitad del siglo XVIII, se afrontó en Europa el problema de la reforma carcelaria. En el caso italiano, los estudios de Cesare Lombroso, el análisis de los sistemas penitenciarios y las intervenciones para mejorar las condiciones de las prisiones, llevaron a un intenso debate parlamentario que consiguió la primera reforma de las cárceles del Reino de Italia en 1891. También en este siglo comenzaron a aflorar los museos criminales y de policía científica.

En 1873, en la Escuela de Agenti di Custodia (agentes de prisiones), junto a la cárcel romana de Mantellate, se organizó una colección de objetos penitenciarios. Años más tarde, por iniciativa de Martino Beltrani Scalia, que llegaría a ser Director General de Prisiones, la colección se amplió con informes anatómicos, modelos de instituciones penitenciarias y medios de contención. Doce años más tarde, en 1885, se presentó la primera exposición de objetos carcelarios durante el Congreso Penitenciario Internacional de Roma.

El Museo de Cesare Lombroso

Cesare Lombroso comenzó su colección de cráneos, esqueletos, cerebros y otros objetos cuando ingresó en el cuerpo médico del ejército, a la que fue incorporando cráneos de otros países así como de criminales y enfermos mentales. En 1878 obtuvo la plaza en la cátedra de Medicina Legal de la Universidad de Turín, le ofrecieron dos locales en el convento de San Francesco de Paola que fueron la sede del laboratorio de Medicina Legal y de Psiquiatría Experimental y, por supuesto, de la colección Lombrosiana.

El museo Psiquiátrico y Criminológico fue inaugurado oficialmente en 1892, aunque ya se realizó una exposición pública con gran afluencia de público en la Exposición Nacional de Turín de 1884. Precisamente en el momento de la inauguración comienza la polémica entre la Dirección General de las Cárceles y el museo turinés para la adquisición del material proveniente de las cárceles y oficinas judiciales. El museo de Lombroso obtiene financiación pública en marzo de 1892 y se le reconoce públicamente como instrumento de investigación científica. Finalmente en 1898 se inauguró en museo de Lombroso ampliado con ocasión del I Congreso Nacional de Medicina Legal.

El Museo Criminológico de Roma

En los primeros años del s. XX, la Administración de las Cárceles quiso dar un enfoque divulgativo a los resultados obtenidos en el campo del estudio del delincuente y de la nueva política penitenciaria, pero la exigencia de dar a conocer los resultados de la investigación criminológica al gran público, así como cualquier aspecto relacionado con la realidad penitenciaria, no se podía desarrollar, de manera satisfactoria, mediante la publicación de boletines estadísticos.

La materia prima para el estudio de la antropología criminal y la medicina legal ya había sido prevista en el Código de Zanardelli, donde se estableció que las cátedras universitarias retiraran, para fines científicos, partes anatómicas de detenidos fallecidos en las cárceles. El objetivo era finalizar estos estudios y coleccionar no sólo informes anatómicos, sino también documentos de naturaleza variada, testimonios de la vida carcelaria para un proyecto con finalidad científica y/o didáctica.

El primer proyecto del museo en Roma lo estableció el Director General Alessandro Doria, pero no se inauguró hasta el 19 de noviembre de 1931 tras crearlo el ministro Guardasigilli Alfredo Rocco, con el nombre de Museo Criminal de Roma, mediante la circular nº 2253, de 26 de junio de 1930. El museo se articulaba en varias secciones:

1. Grandes categorías de delitos. 2. Sistemas de investigación policiales para la búsqueda de pruebas. 3. Ejecución penal.

Este museo fue ubicado en el edificio de una prisión, la Carceri Nuove, en la via Giulia, hasta su desmantelamiento en 1968.

En 1975, el museo cambió de nombre y pasó a denominarse Museo Criminológico de Roma, con sede en el Palazzo del Gonfalone, que empezó a adaptarse para tal fin desde 1972. La difícil situación que vivía Italia en esa época, con graves problemas de orden público, obligó a la Administración Penitenciaria a limitar el acceso al museo sólo a visitantes autorizados lo cual conllevó su abandono gradual.

Tras, aproximadamente, quince años de clausura, la Administración Penitenciaria recomenzó el proyecto en 1991 y el actual museo se reabrió en febrero de 1994. En su actual disposición, se caracteriza como un museo histórico. La finalidad científico-didáctica, además de la tutela y conservación, es la difusión de la evolución de los antiguos sistemas punitivos, de las corrientes de investigación de la ciencia penitenciaria y criminológica en el s. XIX y la primera mitad del s. XX. En el nuevo montaje se propone un recorrido cronológico-descriptivo de las etapas fundamentales de la historia de la justicia, de las cárceles y de la criminología. El museo es además sede del archivo fotográfico y del archivo histórico de las cárceles italianas. Las secciones actuales son también tres:
1. La justicia de la Edad Media al s. XIX: con instrumentos de tortura, tanto auténticos como reproducciones, entre los que se encuentran: argollas de condenados, banco de fustigación, hachas para decapitar, la espada usada para decapitar a Beatrice Cenci en 1599 o la reproducción de la Virgen de Núremberg. También se puede hallar la reproducción de una silla de tortura “húngara”, usada por los inquisidores de los s. XVI y XVII para obtener confesiones de brujas. Otros objetos llamativos son la capa del verdugo del Papa Giovan Battista Bugatti o varias guillotinas entre las cuales la usada hasta 1869 en la famosa Piazza del Popolo romana.

2. El s. XIX. La evolución del sistema penitenciario: con los estudios de antropología criminal, las técnicas de policía científica y fragmentos de la historia de las cárceles. Aquí se puede encontrar la copia del cráneo de Giuseppe Villella donde Lombroso descubrió la prueba de la delincuencia atávica en 1872. El cráneo, el cerebro y los escritos del anarquista G. Passannante que atentó contra Umberto I en Nápoles o la pistola de G. Bresci con la que asesinó al citado Rey. También se recoge en esta sección el Bertillonaje, la dactiloscopia, la identificación a través de la fotografía o las características antropomórficas. En el aspecto penitenciario hay una colección de uniformes del personal de prisiones, reliquias carcelarias, así como suplementos y adornos. Además se muestran ilustraciones y planimetrías de antiguas prisiones.

3. El s. XX. Los protagonistas del crimen: el recorrido por esta sección comienza con un gabinete de curiosidades del crimen, de diversas cárceles donde se muestran elementos de espionaje, crimen organizado, terrorismo, juegos de azar, hurto y falsificaciones de obras de arte… Además se expone un área dedicada a los homicidios y a la crónica de sucesos, como objetos de Antonietta Longo, la decapitata di Castelgndolfo; la pistola de la condesa Bellentani que asesinó a su amante en 1948; las armas de la banda Casaroli o los instrumentos del asalto de via Osoppo, en Milán, en 1958.


Más información:
Museo Criminológico de Roma | Via del Gonfalone, 29 – 00186 Roma
www.museocriminologico.it

Carlos J. López Gobernado
Jurista
gobernado@yahoo.es

sábado, 16 de julio de 2011

Aportaciones de Skinner a la Criminología Conductual



La modificación de conducta es primordialmente un camino para hacer que la gente sea más eficiente, no para dirigir a los demás, sino para mantener y mejorar el medio social en que vive.B.F. Skinner

Autor: Wael Hikal Presidente de la Sociedad Mexicana de Criminología Capítulo Nuevo León, A.C., waelhikal@hotmail.com

Resumen
 
El conductismo es la escuela de pensamiento que sostiene que las conclusiones sobre el desarrollo humano deben basarse en observaciones controladas del comportamiento manifiesto en lugar de hacerlo en especulaciones sobre los motivos inconscientes u otros fenómenos inobservables. Éste en el área de la Criminología ha dado una explicación de la relación estímulo-reforzador-respuesta; por ejemplo, qué estimula al sujeto a responder con un acto antisocial; y ha servido de gran ayuda para detenernos a observar y describir los factores criminógenos (estímulos) que influyen, poder predecir las consecuencias (respuestas), también ha servido para conocer los resultados de los efectos del castigo en la conducta de los individuos (penalidades) ylos modelos de prevención por medio de reforzadores positivos y negativos (Política Criminológica).


  1. Introducción


     Se muestran los orígenes del Conductismo, su relación con la Criminología, la influencia que esta ha tenido en las Políticas carcelarias y que podrían tomarse para moldear la sociedad. Además de hacer referencia al máximo representante del Conductismo, debe ser, Skinner, sus estudios sobre reforzamiento, condicionamiento, moldeamiento, modificación y extinción, castigos, efectos y su importante influencia en el desarrollo de la conducta criminal o en la inhibición de la misma a través de su Política Criminológica.
                     
2.  Conductismo y Criminología Conductual
 
David Shaffer (1999, p. 47) señala que el Conductismo se define como: “escuela de pensamiento que sostiene que las conclusiones sobre el desarrollo humano deben basarse en observaciones controladas del comportamiento manifiesto en lugar de hacerlo en especulaciones sobre los motivos inconscientes u otros fenómenos inobservables”.
 
El concepto anterior es contrario a la escuela psicológica que sostiene que la conducta se puede explicar principalmente a través de las interpretaciones psíquicas y luego de su interacción con el medio. Pero aunque el Conductismo se oponga al reconocimiento de los procesos internos, éste se ha convertido en una rama de la Psicología General y también puede ser definido como (Microsoft Encarta, 2006): “corriente de la Psicología que defiende el empleo de procedimientos estrictamente experimentales para estudiar el comportamiento observable (la conducta), considerando el entorno como un conjunto de estímulos-respuesta”.

 A esta corriente se le puede llamar también como Behaviorismo por el significado en Inglés de behavior que es: conducta, comportamiento o actividad; de igual manera, se le puede encontrar con el nombre de Reflexología por el estudio de los reflejos; así, queda como Behaviorismo, Conductismo o Reflexología.
 
Esta corriente originalmente pertenece a la Psicología, pero ya que se está en proceso de Renacimiento de la Criminología, es necesario especializar una parte de ésta que lleve el nombre de: Criminología Conductual, ésta se puede definir como: el estudio de la conducta, de cómo los seres humanos aprenden a adaptarse o desadaptarse al medio que les rodea. Observará su conducta y la describirá, elaborando teorías para comprender y predecir la conducta humana y lograr prevenir ciertos comportamientos. La Criminología Conductual viene siendo la ciencia del control social el cual se logra por medio de estímulos y refuerzos.
 
3. Orígenes del conductismo

El Conductismo se desarrolló a comienzos del siglo XX; su figura más destacada fue el psicólogo estadounidense John B. Watson. En aquél entonces, la tendencia dominante en la Psicología era el estudio de los fenómenos psíquicos internos mediante la introspección, método muy subjetivo. Watson no negaba la existencia de los fenómenos psíquicos internos, pero insistía en que tales experiencias no podían ser objeto de estudio científico porque no eran observables. Este enfoque estaba muy influido por las investigaciones pioneras de los fisiólogos rusos Iván Pávlov y Vladimir M. Bekhterev sobre el condicionamiento animal.
 
Watson propuso hacer científico el estudio de la Psicología empleando sólo procedimientos objetivos tales como experimentos de laboratorio diseñados para establecer resultados estadísticamente válidos. El enfoque conductista le llevó a formular una teoría psicológica en términos de estímulo-respuesta. Según esta teoría, todas las formas complejas de comportamiento (las emociones, los hábitos, e incluso el pensamiento y el lenguaje) se analizan como cadenas de respuestas simples musculares o glandulares que pueden ser observadas y medidas. Watson sostenía que las reacciones emocionales eran aprendidas del mismo modo que otras cualesquiera.

David Shaffer (1999, p. 47) señala que:

Una premisa básica del Conductismo de Watson es que las conclusiones sobre el desarrollo humano deben basarse en observaciones de conducta manifiesta en lugar de hacerlo en especulaciones acerca de motivos inconscientes o procesos cognoscitivos inobservables. Watson creía que las asociaciones bien aprendidas entre estímulos externos y respuestas observables (llamadas hábitos) son los cimientos del desarrollo humano (...). Los niños no tienen tendencias innatas; lo que llegan a ser depende por completo de sus ambientes de crianza y las formas en que los tratan sus padres y otras personas significativas en sus vidas; por lo tanto, de acuerdo con el enfoque conductual, es un error suponer que los niños progresan a través de una serie de etapas distintas, dictadas por la maduración biológica, como había afirmado Freud (y otros). En su lugar, el desarrollo es visto como un proceso continuo de cambio conductual moldeado por el ambiente único de la persona y puede diferir en forma dramática de una persona a otra.

 
Otro que también aportó material para el origen del Conductismo es el Dr. B. F. Skinner cuyo enfoque es semejante al punto de vista de Watson, según el cual la Psicología debe ser el estudio del comportamiento observable de los individuos en interacción con el medio que les rodea, pero a diferencia de Watson, Skinner consideraba que los fenómenos internos, como los sentimientos, debían estudiarse por los métodos científicos habituales, haciendo hincapié en los experimentos controlados tanto con animales como con seres humanos. Sus investigaciones con animales principalmente, centradas en el tipo de aprendizaje que ocurre como consecuencia de un estímulo provocado por la conducta del individuo, probaron que los comportamientos más complejos como el lenguaje o la resolución de problemas, podían estudiarse científicamente a partir de su relación con las consecuencias que tiene para el sujeto, ya sean positivas (refuerzo positivo) o negativas (refuerzo negativo).
 
Por lo anterior John B. Watson es considerado como “el Padre del Conductismo”; después, vinieron otros neoconductistas, como Skinner que continuó con esta nueva corriente. A pesar de la crítica que el Conductismo hace a la Psicología tradicional (la que estudia los procesos mentales), a éste no le ha resultado fácil separarse de su fuerte precursora la Psicología.

4. Los estudios sobre el Conductismo

Los Conductistas han producido investigaciones dirigidas a comprender cómo se producen, cambian o se mantienen las diferentes formas de comportamiento. Estos estudios se han centrado en:

1. Las interacciones que preceden al comportamiento, tales como el ciclo de la atención o los procesos preceptúale:
 
1      Los cambios en el comportamiento mismo, tales como la adquisición de habilidades;

2 Las interacciones que siguen al comportamiento, como los efectos de los incentivos o las recompensas y los castigos; y

3    Las condiciones que prevalecen sobre la conducta, tales como el estrés prolongado o las carencias intensas y persistentes.

 5. La influencia del Conductismo en la Criminología

El objetivo de Conductismo es minimizar el estudio de los procesos mentales, sustituyéndolo por el estudio directo de los comportamientos de los individuos en relación con el medio. El Conductismo ha influido en la Criminología de la siguiente manera:
 
1   Ha dado una explicación de la relación estímuloreforzadorrespuesta; por ejemplo, qué estimula al sujeto a responder con un acto antisocial; y
 
2   Ha servido de gran ayuda para detenernos a observar y describir los factores criminógenos (estímulos) que influyen, poder predecir las consecuencias (respuestas), también ha servido para conocer los resultados de los efectos del castigo en la conducta de los individuos (penalidades) ylos modelos de prevención por medio de reforzadores positivos y negativos (Política Criminológica). En lo referente al estudio de los efectos del castigo, la Criminología no comparte que se aumenten las penalidades para reducir la criminalidad, pero si se comparte la idea de un Código Penal o una doctrina penal fundamentada en la óptica criminológica; es decir, conocer causas, explicarlas y solucionarlas. Ya hemos visto que el “conductismo jurídico” de repetir y reforzar las mismas penas y acciones no ha servido.
 
6. Burrhus Frederic Skinner y el conductismo criminológico
 
Burrhus Frederic Skinner o mejor conocido como B.F. Skinner (1904 – 1990), psicólogo, filósofo y novelista, nacido en Susquehanna, Pennsylvania.
 
El que ahora es un brillante científico, el Dr. Skinner en realidad nunca llegó a adaptarse por completo a una vida estudiantil, más bien actuó como un rebelde que atacaba a las autoridades e instituciones académicas. Skinner se opuso a los deseos de su padre que esperaba que estudiará Derecho al igual que él y que anunciaba su Empresa de la siguiente manera: “W.A. Skinner e Hijo”.
 
Después de terminar sus estudios en la Universidad de Hamilton donde mantuvo y enriqueció su interés por la Literatura y las Artes regresó a su casa e intentó volverse escritor. Construyó un pequeño estudio en ella y se puso a trabajar. Los resultados fueron inútiles y perdió mucho tiempo pues leía sin propósito fijo, construía barcos, tocaba el piano, escuchaba el aparato de radio que acababa de inventarse, enviaba sus contribuciones a la columna humorística de un periódico local, pero casi no escribía más y entonces pensó en ver a un Psiquiatra.
 
Terminó este experimento y se estableció en Nueva York durante seis meses, pasó el verano en Europa y a su regreso entró a la Escuela de Graduados de Psicología en Harvard. Su fracaso personal como escritor lo llevó a tener una desconfianza total de los métodos literarios de observación. Un escritor puede ser capaz de describir la conducta humana con todo detalle, pero a pesar de ello, no la comprende a profundidad. Tenía que continuar con su interés en la conducta humana, pero el método literario le había fallado; así que se inclinó por el método científico. Posiblemente contribuyeron a su decisión, la lectura de las obras de Pávlov, Rusell y Watson. Skinner ingresa a Harvard para cursar estudios superiores de sobre Psicología.
 
Durante sus estudios de posgrado se convirtió en un estudiante dedicado y cuidadoso, muy al contrario de lo que era en sus estudios de Licenciatura. En Harvard emprendió el primer régimen estricto de su vida, sabiendo que se hallaba atrasado en un nuevo campo, se fijó un programa riguroso y lo mantuvo durante casi dos años: se levantaba a las 6 a.m., estudiaba hasta la hora del desayuno, asistía a clases, laboratorios y bibliotecas, con sólo 15 minutos de descanso durante el día, estudiaba exactamente hasta las 9 p.m. y se acostaba. No iba al cine, rara vez asistía a conciertos, tenía muy pocas citas y no leía más que de Psicología y Fisiología.

Después de recibir su Doctorado en Psicología trabajó durante cinco años en la Escuela Médica de Harvard, haciendo investigaciones sobre el sistema nervioso de los animales. En 1936 aceptó dar cátedra en la Universidad de Minnesota, donde enseñó Psicología Experimental e Introducción a la Psicología. Para Skinner fue un orgullo saber que varios de sus estudiantes se convirtieron en Conductistas. Durante ese tiempo contrae matrimonio con Ivonne Blue.
 
En 1938 publicó la “Conducta de los organismos”, lo cual consagró a Skinner como un importante teórico del aprendizaje y asentó las bases para sus publicaciones ulteriores. En las demás obras de Skinner se puede ver una ampliación y una aclaración de las ideas elementales de su primer libro.

Después de haber trabajado 9 años en Minnesota, aceptó la Dirección del Departamento de Psicología de la Universidad de Indiana y 3 años más tarde se trasladó a Harvard donde permaneció por mucho tiempo.
 
Mientras se dedicaba a las investigaciones de laboratorio con animales, su capacidad creadora se ha ocupado de vez en cuando de otras cosas interesantes; por ejemplo, inventó una cuna de aire, ésta se trata de una cuna de vidrio con control de la temperatura y con fondo hecho de material absorbente, ahí el niño puede moverse libremente sin tener que usar los molestos pañales, pantalones u otra clase de ropa. El fondo absorbente puede ser reemplazado fácilmente cuando el niño lo ensucia. Cuando se exhibió por primera vez la cuna, despertó un gran interés entre la gente; sin embargo, el hecho de que el niño estuviera entre vidrios en lugar de barrotes (como en las cunas comúnes), iba en contra de muchas tendencias tradicionales sobre la crianza de los niños. A pesar de que Skinner empleó con éxito para uno de sus hijos, nunca llegó a popularizarse.
 
También preocupado por las aplicaciones prácticas de la Psicología, creó la educación programada, una técnica de enseñanza en la que al alumno se le presentan, de forma ordenada, una serie de pequeñas unidades de información, cada una de las cuales debe ser aprendida antes de pasar a la siguiente, técnica que ha originado una gran variedad de programas educativos.
 
En 1958, se le concede “el Premio a la Contribución Científica Distinguida”, otorgada por la “Asociación Americana de Psicología” y en 1968, el Presidente de los Estados Unidos de América, le otorga “el Premio Nacional de la Ciencia”.
 
B. F. Skinner escribió diversos libros para explicar sus conceptos sobre la personalidad y la conducta del ser humano, entre ellos están, “Ciencia y conducta humana”, “Registro acumulado”, “La tecnología de la enseñanza”, “Más allá de la libertad y la dignidad” y“Sobre el conductismo”. Entre sus últimos trabajos se encuentran: “Autobiografía: así se forma un conductista” y“Reflexiones sobre conductismo y sociedad”.

7. Reforzamiento

Skinner es un conductista que ha desarrollado procedimientos de reforzamiento operante que él y sus descendientes han aplicado a muchos aspectos de control y manipulación de la conducta. Sus técnicas de reforzamiento se han utilizado en penales; en las escuelas, trabajo, etc.

B. F. Skinner utiliza recompensas; es decir, el reforzamiento positivo, para

fortalecer las conductas ordenadas. Nicholas DiCaprio (1989, p. 441) señala:

Skinner y sus discípulos afirman que puede controlar la conducta de los seres humanos tan eficazmente como la conducta de los animales. Simplificando, el principio es que el reforzamiento eleva la frecuencia con que ocurre una conducta: los organismos hacen aquello por lo que se les paga.

Por reforzamiento se entiende cualquier situación o hecho que aumenta la probabilidad de que una respuesta ocurra de nuevo. Las respuestas son acciones observables. Dennis Coon (1990, pp. 184 y 185) indica que los reforzadores pueden ser de dos tipos:

1. Reforzador positivo es un estímulo que se añade al entorno y que trae consigo un incremento de la respuesta precedente. Sí se otorga alimento, agua, dinero o felicitaciones después de una respuesta, es más probable que ese resultado se repita en el futuro; por ejemplo, se te da dinero cuando sacas buenas calificaciones; y
 
2. Reforzadores negativos son un estímulo cuya remoción (eliminación) es reforzante, lo que lleva a una mayor probabilidad de que la respuesta asociada a la remoción ocurra de nuevo. El reforzador negativo le enseña a un individuo que la realización de una acción elimina un elemento negativo que existe en el ambiente; por ejemplo, tener síntomas de gripa e ingerir medicamento, la próxima vez que se presenten los síntomas ya se sabrá qué hacer.

Los reforzadores negativos son llamados aversivos en el sentido de que son los que quitan o alejan las cosas de o turn away from.

8. Condicionamiento

Otra característica del enfoque de Skinner es su preocupación por las consecuencias de la conducta. Aunque reconozca la importancia de la conducta producida por estímulos (causas antecedentes), está más interesado en la conducta emitida y fortalecida por un reforzador. Pretende controlar la conducta de los seres humanos al igual que se puede controlar en los animales (educarlos a realizar ciertas cosas). Además, se concentra en la predicción de la conducta de cada individuo si se conocen y aplican las condiciones apropiadas.

Condicionamiento es la forma básica de aprendizaje que se basa en la asociación de respuestas a situaciones nuevas.

El condicionamiento clásico se basa en estudios sobre el reflejo condicionado (respuesta no innata a un estímulo dado que el individuo adquiere mediante aprendizaje), en el condicionamiento clásico, un estímulo que no producía respuesta se asocia con un estímulo que da lugar a una respuesta. Este condicionamiento no significa un aumento de respuestas sino un aumento de estímulos. Las respuestas existentes se vinculan a nuevos estímulos. El fisiólogo Iván Petróvich Pávlov (Premio Nobel de Fisiología y Medicina) desarrolló este tipo de condicionamiento, también se le conoce como condicionamiento pavloviano.

Señala Coon (1990, p. 181) que:

El condicionamiento operante se refiere el aprendizaje en que una respuesta voluntaria se refuerza o debilita, incluso se elimina, según sus consecuencias sean positivas o negativas. A diferencia del condicionamiento clásico, en el que los comportamientos originales son las respuestas biológicas naturales a presencia de estímulos tales como comida, agua o dolor, el condicionamiento operante se aplica a las respuestas voluntarias, que son realizadas intencionadamente por un organismo con el fin de producir un resultado deseado. El término operante, destaca el punto de que el organismo opera en su ambiente para producir algún resultado deseado.

por ejemplo, el condicionamiento operante está en funcionamiento cuando aprendemos que estudiar con empeño y trae consigo buenas calificaciones.

9. Moldeamiento

Moldear la conducta significa según DiCaprio (1989):

Construir patrones de conductas, por medio del reforzamiento de respuestas. La conducta se moldea gradualmente en una serie de pasos ordenados, que se aproximan en forma progresiva al patrón de conducta deseado. El moldeamiento es una experiencia común entre las personas todos los días de la vida. Un padre pronuncia una palabra; su hijo intenta imitarlo.

También se puede dar el moldeamiento en otras situaciones; por mencionar algunas, están las siguientes: un padre que enseña a su hijo a pelearse y refuerza esa conducta con una felicitación; cuando se enseña a alguien a fumar, beber alcohol o consumir cualquier tipo de droga y se le refuerza felicitándolo por esa acción; el enseñar a un niño a decir groserías, el escuchar a un pequeño decir groserías casi siempre causa risa y eso es un reforzador de sus conducta, el niño creerá que está bien decir groserías.

Lo anterior supone un aprendizaje, el niño aprende a realizar cierto tipo de conductas; por el contrario, si en vez de felicitarle por esas conductas, se le castiga, eso producirá un miedo a volver a realizarla. Un delincuente que es castigado con una pena alta; por ejemplo, más de 10 años en cárcel, supone reforzar el miedo a volver a estar en la cárcel y cometer un crimen una vez más. Algunas de las características de la pena son intimidar y corregir.

10. Modificación y extinción

“La modificación de la conducta se define como la aplicación del aprendizaje y de otras técnicas psicológicas derivadas de manera experimental, para la modificación de conductas problema” (Davidoff, s.f., p. 113). Ésta consiste en diversas etapas; a saber:

1. Pedirle al paciente que colabore para mejorar su conducta (aunque esto en ocasiones será difícil). Esto tiene dos objetivos, conocer las causas criminógenas para hacer programas de prevención y tratar de rehabilitar al sujeto;

1.1 Preparar un programa para eliminar o reducir la conducta inadecuada y darle reforzamiento a la conducta deseada; y

1.2  Registrar resultados y cambiar programa si lo es necesario.

 
“El proceso mediante el cual el estímulo condicionado pierde su poder de provocar la respuesta condicionada, se llama extinción” (Vidales, et all., 1998, p. 90).

11. Castigo y sus efectos

Linda Davidoff (s.f., p. 457) apunta:

Tanto en la extinción como en el castigo, se debilitan respuestas después del retiro de reforzadores; sin embargo, la extinción ocurre cuando el reforzador específico que mantenía la respuesta condicionada ya no se presenta; en contraste, el castigo se da cuando se elimina cualquier otro reforzador.

“El castigo ocurre cuando la conducta va seguida por una consecuencia desagradable o cuando la conducta hace que se rechace una cosa deseable” (DiCaprio, 1989, p. 457).

Los reforzadores positivos y negativos y el castigo, pueden parecer confusos cuando se les observa por primera vez, pero basta con analizarles bien para su comprensión:

Bajo el modelo del castigo es que se establece el enfoque punitivo de las penas que señala el Código Penal, con la amenaza de que si las personas no se comportan correctamente, se les castigará, esto puede que evite la conducta de manera momentánea, pero no elimina la intención. En peores ocasiones, ni siquiera se elimina la conducta de momento, como comúnmente pasa.

El problema del castigo es que por lo general resulta doloroso o desagradable; como resultado, las personas y situaciones asociadas con el castigo tienden a generar resentimiento o volverse temibles y desagradables. La administración de justicia, detiene a una persona responsable de una conducta típica, para que reciba su castigo. Los delincuentes son controlados con esposas, con las paredes de la cárcel, con los barrotes, y otras, a eso se le llama control de la conducta. Una persona refuerza el castigo cuando crítica, ridiculiza, culpa o ataca psicológicamente a otra en función de suprimir la conducta indeseada. El castigo es diseñado para remover la conducta peligrosa o indeseada. Un delincuente, la mayoría de las veces guarda un resentimiento y odio hacía la institución carcelaria en la que estuvo, así como a la policía y en general a la sociedad. El criminal no logra entender que por su conducta antisocial recibirá un castigo.

Ya se vio que el “conductismo jurídico” no funciona, pero tampoco ha sido del todo productivo el método amoroso, pues no por tratar a alguien con bondad, éste será un buen sujeto en sociedad; así, Coon (1990, p. 187) señala que:

Para que el castigo sea productivo, debe ir acompañado de información específica acerca de lo que se castiga, junto con información relativa a un comportamiento más deseable. Si el castigo no se combina con reforzamiento de un comportamiento alterno que resulte más adecuado, poco será lo que se logre.

12. Anormalidad (un acercamiento a las conductas antisociales)

Skinner rechaza la distinción entre causas y síntomas. Esta distinción, tomada del modelo médico de la patología, se refiere a la idea de que algo en la personalidad, la causa patológica, puede estar funcionando anormalmente y sus síntomas se manifiestan en un trastorno de la conducta.

Skinner relaciona tanto la conducta normal como la anormal con factores del medio. Una persona puede tener problemas con sus relaciones sociales como resultado de una falta de habilidad social apropiada.

Skinner no se refiere a la anormalidad que resultan de las respuestas emocionales condicionadas que están alteradas o al fracaso en la adquisición de reacciones emocionales condicionadas apropiadas sino que simpatiza con la metodología de la conducta usada para eliminar o fomentar dichas conductas.

13. Política criminológica de Skinner

Skinner habla de un diseño de sociedad, cultural o ambiental con reforzadores positivos. Se puede hacer una especie de control en el cual el controlado sigue un orden pero sin que pierda su libertad. Por medio de un diseño cultural cuidadoso, controlamos no la conducta final, sino la inclinación a comportarse, los motivos, los deseos, los gustos.

Cuando un niño nace, al ir creciendo adquiere un repertorio de conductas a las que debe responder como individuo. A lo anterior se le llama cultura y podrá estar llena de reforzadores positivos o negativos. Skinner cree que lo que se necesita es manejar el medio de manera que la conducta esté bajo control; por ejemplo, algunas personas no deberían robar, pero tienen poca posibilidad para controlar la avaricia o por el contrario, tienen dificultad para encontrar trabajo.

El medio determina la conducta; cambiar y mejorar el medio producirá la conducta deseada. La esperanza de la humanidad estriba en el control sensato del medio, de tal modo que hace que la conducta sea social, responsable y productiva en los miembros de la comunidad.

El ambiente social es lo que se llama cultura. Esta forma y mantiene el comportamiento de los que viven en él. Una cultura debe inducir a los miembros a trabajar por su supervivencia. Los científicos deben diseñar y rediseñar la cultura, hacen cambios en las cosas y la manera en las que se usan. Una cultura es como un espacio experimental en el análisis de la conducta.

Nicholas DiCaprio (1989, p. 464) apunta:

Quienes tienen poder de reforzamiento sobre otros pueden utilizar ese poder para promover conductas deseables. La esperanza de Skinner es que se utilizarán los reforzadores en la forma más eficiente posible, de manera que haya menos fracasos como padres, profesores, patrones y jueces. La persona buena depende de un buen medio desde el punto de vista de Skinner.

Por otra parte, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) cada 5 años se reúnen los países participantes para proporcionar las investigaciones realizadas en cada región y sistematizar dichos estudios para adoptar reglas generales aceptables en todos los países; así, tenemos las Directrices de Riad; que, aunque sean en su concepción dirigidas a la prevención de la delincuencia juvenil, se pueden emplear a un nivel preventivo general, éstas señalan lo siguiente (UNODC, 2007, p. 80):

a) Análisis a fondo del problema y reseñas de programas y servicios, facilidades y recursos disponibles, b) Funciones bien definidas de los organismos, instituciones y personal competentes que se ocupan de actividades preventivas; c) Mecanismos para la coordinación adecuada de las actividades de prevención entre los organismos gubernamentales y no gubernamentales;

d) Políticas, estrategias y programas basados en estudios de pronósticos que sean objeto de vigilancia permanente y evaluación cuidadosa en el curso de su aplicación;

e) Métodos para disminuir eficazmente las oportunidades de cometer actos de delincuencia (...);

f) Participación de la comunidad mediante una amplia gama de servicios y programas;

g) Estrecha cooperación interdisciplinaria entre los gobiernos nacionales, estatales, provinciales y municipales, con la participación del sector privado, de ciudadanos representativos de la comunidad interesada y de organismos laborales, de cuidado al niño, de educación, sanitaria, sociales, judiciales y de los servicios de aplicación de la ley en la adopción de medidas coordinadas para prevenir la delincuencia (...);

h) Participación de los jóvenes en las políticas y en los procesos de prevención de la delincuencia juvenil, incluida la utilización de los recursos comunitarios y la aplicación de programas de autoayuda juvenil y de indemnización y asistencia a las víctimas; y

i) Personal especializado en todos los niveles.

Necesitamos hacer cambios fuertes en el comportamiento humano, construir un contexto en el que se eliminen las conductas desadaptadas y se incrementen las oportunidades es una guía de crecimiento y desarrollo. Respecto al tema Mendoza Beivide (2996, p. 28) opina que:

Las formas en que se ejerce la violencia son diversas y todas deben ser valoradas de manera única al estudiar a la familia y sus relaciones estructurales a nivel psicológico, social, jurídico, político, económico, etc., para poder establecer un diagnóstico claro y un origen multidimensional de la violencia, con lo cual se determinen pautas de modificación de conducta que a su vez transformen a la familia. Lo que nos interesa respecto a la violencia es atenuar las manifestaciones de la misma, yde manera ideal desaparecerlas de nuestras familias y de nuestra sociedad, por lo que resulta indispensable la interacción de todos los que trabajan en relación con el tema, educadores, sociólogos, antropólogos, juristas, psicólogos, psiquiatras, médicos y todos aquellos interesados en resolver la violencia, quienes deben entender que es un problema multicausal, y la solución no puede ser única.

Bien concluye este capítulo Osvaldo Tieghi (1974) diciendo: “el behaviorismo niega la existencia de una responsabilidad personal previamente supuesta por la libre determinación; en cambio, pone el acento en la necesidad de organizar la reeducación y ejercer una amplia acción social”.

Referencias

Coon, Dennis (1990). Psicología. Exploración y aplicaciones. México: Internacional
Thomson, México. Davidoff, Linda L. (s.f.) Introducción a la Psicología. México: McGrawHill. DiCaprio, Nicholas S. (1989). Teorías de la personalidad. México: McGrawHill. Mendoza Beivide, Ada Patricia (2006). Psiquiatría para criminólogos y Criminologíapara psiquiatras. México: Trillas.
Microsoft Corporation. (2006). Microsoft Encarta. México: Microsoft Corporation.
Shaffer, David F. (1999). Psicología del Desarrollo. Infancia y adolescencia. México:Internacional Thomson. 
Tieghi, Osvaldo (1974). Reflexología criminal. Buenos Aires: Astrea de Rodolfo Depalma y Hnos.
Vidales, Ismael, Vidales, Flavio y Leal, Idolina. (1998). Psicología General. México: Limusa Noriega. 

miércoles, 25 de mayo de 2011

GLOSARIO DE CRIMINOLOGÍA Y CRIMINALÍSTICA

La mayoría de las ideas fundamentales de la ciencia son esencialmente sencillas y, por regla general pueden ser expresadas en un lenguaje comprensible para todos." Albert Einstein



Hoy os mostramos un nuevo libro cuyo autor es nuestro amigo Wael Hikal, Presidente de la Sociedad Méxicana de Criminología Capítulo Nuevo León (México)

Introducción

El presente “Glosario de Criminología y Criminalística” contienes alrededor de 3 mil términos de diversas disciplinas relacionadas con las áreas principales: Criminología y Criminalística, y no solo se limita a una revisión de éstas. Por ello, contiene términos de Derecho Penal: parte general, especial y procesal, delitos especiales, legislación federal, Amparo, Derechos Humanos, Garantías individuales, Sociología criminológica, Demografía criminológica, Estadística criminológica, Psicología y sus áreas psicoanalíticas y conductuales principalmente, además de humanística, del desarrollo, trastornos de la personalidad, sexuales, Política criminológica, Victimología, Antropología criminológica, Biología criminológica. Además de diversas disciplinas forenses como Medicina, Balística, Grafoscopia, Documestoscopia, Informática, Poligrafía, Veterinaria, Contabilidad, Dactiloscopia, Criminalística, Fotografía, Genética, Ingeniería, Arquitectura, Explosivos, Odontología, Psiquiatría, tránsito, valuación, entre otras.

Por otro lado, se incluyen también algunos personajes clásicos que han dado origen a las anteriores disciplinas, a manera de mostrar referencias biográficas de Lombroso, Garófalo y Ferri principalmente, así como de Freud, Adler, Jung, Reik, y también Vidocq, Quetelet, DiTullio, Tieghi, Orellana, Montiel Sosa, Nicéforo, Jiménez De Asúa, Howard, Hentig, Marx, Conan Doyle, Carrara, Carmignani y muchos más.

No obstante, se han incluido dependencias nacionales e internacionales como PGR, SSP, INM, CNDH, CISEN, ONU, OEA y más, a fin de tener una visión no solo local sino mundial y conocer las atribuciones y funciones de éstas.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

CURSOS MONOGRÁFICOS A DISTANCIA

Nuestros amigos de la SECCIF acaban de abrir el plazo de inscripción a tres interesantes cursos de formación a distancia . Se trata de los curos monográficos sobre Criminología , Dactiloscopia y Derechos Humanos .


Criminología:

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Introducción a la criminología como ciencia interdisciplinaria, clases y funciones que desempeña, periodos históricos y sistematizaciones del conocimiento científico aplicado a la conducta criminal.


Dactiloscopia:

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Identificativa dactilar
: el dactilograma, tipos y clasificación, delta y núcleo, puntos característicos, iniciación a la formulación y clasificación de huellas dactilares.


Derechos humanos:

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El objetivo de este curso es acercarte a los Derechos Humanos para que sepas definirlos, conocer sus características y su evolución a lo largo del tiempo, clasificarlos y analizar cómo se convirtieron en nuestros Derechos Fundamentales; aprender cómo se organizan la ONU (donde se aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948) y otros organismos que velan por la justicia internacional; y terminar mirando al futuro con algo de polémica. Son 8 temas -que incluyen multitud de pequeñas anécdotas, intercaladas a lo largo del texto- y otros tantos “ánimus iocandi”, propuestas dinámicas que encontrarás al final de cada lección. Todo ello, procurando ser tan didáctico y entretenido como riguroso, huyendo de posturas teóricas –en la medida de lo posible– para tratar de ser muy práctico.

Precio de cada uno de los cursos : 150 € (material y gastos de envío incluidos).

Precio para socios de SECCIF: 50 € (material y gastos de envío incluidos).

Se entregará diploma acreditado por SECCIF y el Campus Educativo de Castilla y León.

Oferta por la realización de los tres cursos: 350 €.

Oferta por la realización de los tres cursos para los socios de SECCIF: 120 €.

Información e inscripciones en seccif.cursos@gmail.com

viernes, 10 de septiembre de 2010

Criminología genética y factores endógenos de la criminalidad.


Autor:
Wael Hikal, Licenciado en Criminología por la Universidad Autónoma de Nuevo León, Presidente de la Sociedad Mexicana de Criminología Capítulo Nuevo León A.C. Miembro de la Sociedad Internacional de Criminología.Facultad de Derecho y Criminología.



INTRODUCCIÓN

La relación entre los cambios del cuerpo, las enfermedades corporales, las enfermedades mentales y la criminalidad; se basan, en parte a los procesos biológicos entre los que se distinguen ciertos factores que influyen en el desarrollo anormal de una persona. La Criminología nace con el estudio de las causas de la criminalidad, primeramente comienza con el biologismo que le atribuyeron Darwin y Lombroso, posición que permaneció fuerte durante más de cinco décadas, posteriormente pasó al psicologismo y a la psiquiatrización al considerar al sujeto criminal como un sujeto trastornado, pasados los años, la nueva corriente fue la del sociologismo, pero en la actualidad, la tendencia es multifactorial, aunque se ha abandonado en mucho la perspectiva de nacimiento de la Criminología. Por lo anterior, es necesario conocer de éstos distintos enfoques para que el Criminólogo se oriente por alguno de éstos o considere a todos para el entendimiento causal de la criminalidad, el caso que aquí ocupa es el de la Genética, la Biología y la Endocrinología.

BIOLOGÍA Y GENÉTICA

La Medicina y la Biología han tenido mucha influencia en la Criminología; de hecho, de acuerdo con el jurista colombiano Alfonso Reyes Echandia “las corrientes positivistas buscaron ansiosamente la explicación del delito en alteraciones orgánicas”. (1) Por otra parte, la Genética es el estudio científico de cómo se transmiten los caracteres físicos, bioquímicos y de comportamiento de padres a hijos.

En 1802, simultáneamente, De Lamarck y Reinhold (considerados éstos como “los Padres de la Biología”) propusieron el término Biología para designar con él según De Lille Borja “la ciencia que se ocupa de los seres vivos y de los fenómenos que en ellos tiene lugar”. (2)

Para el Dr. José Aróstegui: “la ciencia biológica trata de localizar e identificar en alguna parte del cuerpo humano un factor patológico, disfunción o trastorno orgánico que dé una explicación a la conducta delictiva. La localización que la biología pretende establecer la lleva a cabo a través de una serie de especialidades como la ciencia antropológica, biotipológica, endocrinóloga, genética, neurofisiológica, bioquímica, etc.” (3)

Soria Verde opina que: “esta visión es una de las más antiguas y sostiene que la aparición de criminales es consecuencia de su constitución genética. Aunque actualmente la pregunta se ha de responder no es tanto cuánto influye, sino cómo lo hace. En dicho sentido diversos estudios sostienen que los genes influyen en la motivación para la conducta criminal. Para demostrar su influencia se han realizado diversos tipos de investigaciones centradas en los estudios de familias, gemelos, de niños adoptados y el síndrome XYY.” (4)

Las corrientes biológicas son las que mayor parecido tienen con las ideas propuestas por Lombroso, ya que parten de que el delincuente es distinto del no delincuente. Y es en este factor de diferenciación donde reside el porqué del hecho criminal. Centra sus estudios en la búsqueda de un trastorno. En 1961 se descubre una malformación cromosómica (XYY) y se cree haber encontrado la causa de la criminalidad, sin dejar de tener en cuenta las estructuras psicopatológicas de la criminalidad. A esto se le llama como el súper hombre por su doble “Y”, así volvemos a Lombroso con su delincuente nato. No se afirma que sea con seguridad la presencia de cromosomas criminales en ciertos seres humanos, pero sí se puede afirmar sobre bases médicas y estadísticas que determinadas personas nacen con ciertas enfermedades que entre otras características están las de violencia: esquizofrenia, autismo, síndrome Down, entre otras. Lo referente a la influencia de la familia se verá en el capítulo correspondiente al factor criminógeno familiar.

Nuevamente Aróstegui señala que: “los elementos de naturaleza biológica han tenido a lo largo de la historia un reconocimiento en la Criminología, aunque es cierto que, pese a ello, tuvieron una importante crisis en los años cincuenta del siglo XX, que vino provocada por cuestiones éticas, crisis que ha sido remontada en las dos últimas décadas (...). Sectores aislados de la investigación, con sustento en los nuevos descubrimientos biológico-genéticos, afirman que el origen de la conducta delictiva hay que encontrarlo en estos descubrimientos, y con base en ellos pretenden hacer desaparecer del mapa jurídico la categoría culpabilidad por la indemostrabilidad del libre albedrío, cuestión que la doctrina Penal ha rechazado de forma unánime. Sin embargo, se admite, como afirma Bordieu, que existen múltiples características individuales innatas que pueden incrementar el riesgo de conducta agresiva; igualmente, se admite que esa posibilidad se presente o no en función de las condiciones ambientales, en definitiva, supone establecer una correlación entre la conducta delictiva y la constitución biológica, como así se ha reconocido en las escasas investigaciones realizadas en España en las que se admite que entre los delincuentes y no delincuentes hay una diferencia de inteligencia”. (5)

CRIMINOLOGÍA BIOLÓGICA

La psicóloga clínica Angie Vázquez Rosado considera que: “estamos en un momento histórico crucial donde la nueva tecnología investigativa habrá de ayudar a entender mejor con evidencia clara y contundente el verdadero espectro de posibilidades en variables de índole biológica, orgánica, congénitas o heredadas.” (6)

Para Werner Wolff “el organismo es una unidad en la que cualquier cosa que afecte el cuerpo también afecta la organización psicológica e, inversamente, cada cambio psíquico producirá el correspondiente cambio somático”. (7)

La Criminología Biológica busca las bases fisiológicas del comportamiento anormal de los seres humanos que los predisponen a la antisocialidad. Investiga la causalidad física; es decir, la relación entre el hecho somático y la criminalidad o el comportamiento violento. Esto es algo complicado que requiere de estudios profundos.

El antecedente de ésta son los estudios de Lombroso, Di Tullio, Sheldon y Quiroz Cuarón, entre otros, quienes estudiaban la anatomía y la fisiología de los delincuentes. Otro antecedente es la lobotomía o psicocirugía (que consiste en agredir las células conectoras de los lóbulos prefrontales) y la introducción de microelectrodos (que permitía el monitoreo y el control de la conducta). (8) Estos antecedentes han dejado asentado que la criminalidad, la violencia y la predisposición a la antisocialidad es demostrable, si se refuerza con estudios psicológicos y sociológicos brinda un panorama más preciso sobre dicha conducta; por ejemplo, el alcoholismo y drogadicción de los padres a los hijos, la violencia, la vagancia, entre otras conductas que son adquiridas por causas biopsicosociales.

FACTORES SOMÁTICOS DE LA CRIMINALIDAD

Endógenos se refiere a los que nacen con el sujeto y actúan hacia el medio exterior produciendo ciertos resultados. Existe relación entre la actividad del organismo con las conductas antisociales. Para el Dr. Solís Quiroga “son causas endógenas somáticas las que se manifiestan en el cuerpo, se refieren a los cambios en la estructura y funcionamiento corporal, así como las anomalías o defectos y enfermedades corporales, hereditarias o adquiridas, también particularidades en su desarrollo”. (9) Estas causas endógenas somáticas que tienen efecto en la antisocialidad, serán estudiadas por la Criminología Biológica o Genética.

La determinación de las influencias de los factores hereditarios sobre un niño o un adulto requiere la opinión de un especialista con conocimientos de genética humana. El Criminólogo debe tener conocimiento del valor de sus pruebas como elementos de predicción.

EL ADN

Todas las especies de organismos tienen su origen en un proceso de evolución biológica. Durante este proceso van surgiendo nuevos cambios a causa de una serie de procesos naturales. Para entender lo referente a los factores endógenos, es necesario describir algunos conceptos operacionales que servirán para el manejo del tema.


La Anatomía es el estudio de la forma y la estructura de los seres vivos. La Fisiología es el estudio de cada uno de los órganos de los seres vivos, así como el estudio de sus funciones pero en conjunto, es el estudio de los procesos físicos y químicos que tienen lugar en los organismos vivos durante la realización de sus funciones necesarias para la vida.

La ciencia está descubriendo una de las realidades más sorprendentes de la herencia. Ésta ayuda a explicar los factores endógenos de la antisocialidad. La ciencia tiene un entendimiento más claro del mecanismo, que es tan preciso, que cumple continuamente con una serie de cambios. Esto tiene que ver con la sustancia llamada ADN, que son las siglas al nombre de ácido desoxirribonucleico. Cada ser vivo posee un código genético propio. Este código contiene todas las informaciones indispensables para el desarrollo de nuestro organismo; y claro, lo que determina nuestra tendencia hacia la antisocialidad. El ADN es el portador de la clave de la herencia.

Según Lombroso, puede existir en determinadas personas que debido a rasgos hereditarios o genéticos, hay un desarrollo direccional hacia la criminalidad. Este desarrollo direccional puede disminuirse o aumentarse mediante la acción tanto de circunstancias internas como externas. Pero no todo el desarrollo se deriva de la herencia o se predestina por el ADN, los individuos están expuestos a diversas influencias externas e internas; algunas experiencias tienen mayor impacto que otras, si el entorno se cambia, ellos cambian.

DELITO Y HERENCIA

Las características criminales o antisociales parten del estudio de los elementos de la predisposición antisocial: el sexo, la edad, los daños cerebrales, etc. El estudio de estos elementos permite conocer la predisposición antisocial individual, a la que hay que agregar el estudio de las condiciones ambientales como la familia, la situación económica, trabajo, grupos sociales, etc. Todo esto pretende explicar el cómo un ser humano se convierte en antisocial. Los estudios de la herencia tienen conclusión en el área crimino-biológica.

También es importante saber la influencia de las emociones y los vicios de la madre sobre el bebé. Los Médicos, Psicólogos y Criminólogos desarrollistas saben que el ambiente prenatal afecta profundamente al feto. La placenta lo une con la madre, permite que pasen los alimentos y a través de ella se expulsan los desechos; sin embargo, no puede impedir el paso de todas las sustancias nocivas, de modo que la embarazada deberá seguir una dieta sana y no tomar drogas (entre ellas, el alcohol y el cigarro), evitar en lo posible las enfermedades contagiosas y los ambientes que causan estrés. Esto tendrá consecuencias de estrés fetal, causando un desorden psicobiológico; por ejemplo, podemos ver como hay niños que nacen con alcoholismo fetal.

Por otro lado, se define a los enfermos mentales con tendencia a las conductas antisociales a los que desde muy pequeños presentan cierto defecto mental permanente unido a una fuerte tendencia al vicio o al acto antisocial. A continuación, en base a la reunión de diversos estudios sobre la Genética Criminal recopilados por la Dra. Angie Vázquez, se transcriben los de mayor importancia y relación en el tema de los factores endógenos de la criminalidad, aclarando que este trabajo no pretende llegar a la totalidad de factores ni profundizar en el tema, pues ocuparía demasiadas hojas, y solo se muestra una aproximación: (10) y (11)


a) Trastornos bioquímicos: serotonina

Richard Wurtman ha encontrado que dietas de alto carbohidratos y bajas proteínas afectan los niveles normales de la serotonina, neurotransmisor natural que cuando está en niveles alterados o anormales tiene efectos cerebrales asociados con tendencias suicidas, agresión y violencia, alcoholismo y conducta impulsiva. Las funciones normales de la serotonina son la regulación de la excitación, los estados de ánimo, la actividad sexual, la agresión y el control de los impulsos. Jeffrey Halperin comparó varones agresivos con no agresivos, ambos con diagnósticos de ADD (déficit de atención) combinado con diagnósticos de hiperactividad. Se les administró la droga fenfluramina, que provoca respuestas en el sistema serotoninergénico. Los resultados mostraron cambios positivos en los niños agresivos al bajarle los niveles de serotonina. Matti Virkkunen cree haber identificado variaciones genéticas específicas que predisponen algunos individuos hacia la conducta suicida. Tomando casos de jóvenes ofensores violentos, descubrió que una variante del gene THP (tryptophan hydroxylase) cuyos códigos producen una enzima necesaria para la biosíntesis de la serotonina, estaba asociada fuertemente con los intentos suicidas irrespectivo a si los jóvenes eran, o no, impulsivos. Un segundo estudio demostró que bajos niveles del metabolito 5-HIAA (localizado en el líquido cerebro espinal) están asociados con pobre control de la conducta impulsiva (sobre todo en alcohólicos). También, estudios en monos consistentemente demuestran altos niveles de agresividad cuando los niveles de serotonina son bajos.

b) Condiciones congénitas: síndrome fetal alcohólico

Estudios realizados por Ann Streissguth encuentran que el 6.2% de los adolescentes y adultos que muestran niveles significativos de conducta mal adaptativa nacieron bajo condiciones de Síndrome Fetal Alcohólico. Esta conducta evidenciada incluye impulsividad, falta de consideración con los demás, mentir, engañar, robar, y adicción al alcohol o drogas. También mostraron dificultad de vivir independientes a los padres, pobre juicio social y dificultades en conducta sexual, soledad y depresión. No obstante, aunque siempre se ha pensado que el alcoholismo de la madre es lo que más afecta, también se han comenzado estudios sobre el papel del alcoholismo en el padre. Estudios realizados por Theodore Cicero encuentran que los hijos de hombres alcohólicos tienden a mostrar problemas de conducta y problemas en las destrezas intelectuales. Cicero sugiere que esto está directamente relacionado con el efecto del alcohol sobre los espermatozoides o las gónadas. Cicero dice que los hijos varones de padres alcohólicos tienden a dar pobres ejecuciones en los "tests" de aprendizaje y destrezas espaciales. También demuestran tener niveles más bajos de testosterona y beta-endorfinas. Las hijas (mujeres) muestran niveles hormonales alterados en hormonas relacionadas a tensión reaccionando de forma distinta a situaciones de estrés a las féminas que no tienen el factor de padres alcohólicos. Cabe agregar las características físicas que son heredadas, como los ojos saltones, deformidades en los labios y en los miembros del cuerpo.

c) El efecto de golpes-traumas y alteraciones del lóbulo frontal

Alan Rosembaum realizó un estudio en los que descubre que los traumas cerebrales anteceden cambios de conducta predisponiendo hacia un incremento en violencia. Muchas de estas lesiones fueron adquiridas en la infancia tanto bajo juegos como en accidentes o producto de maltrato infantil. Su estudio fue realizado con 53 hombres que golpeaban a sus esposas, 45 hombres no-violentos y felizmente casados, y 32 hombres no-violentos pero infelizmente casados. 50% de los agresores habían sufrido alguna lesión en la cabeza previa a sus patrones de violencia doméstica. De otra parte, Antonio Damasio sugiere que daños al lóbulo frontal a nivel de la corteza cerebral puede evitar que la persona pueda formarse evaluaciones de valor positivo o negativo al crear imágenes y representaciones sobre los resultados, repercusiones y consecuencias futuras de acciones al presente creando las bases de ciertas conductas sociopáticas. Estudios de Antoine Bechara confirman la correlación entre lesiones de la corteza en el lóbulo frontal y conductas peligrosas tales como "hacer daño solo por divertirse". Estudios con PET (tomografía de emisiones positrónicas; mide el insumo de glucosa al cerebro) realizados por Adrian Raine demuestran que niveles bajo de glucosa a la corteza pre-frontal son frecuentes en los asesinos (sus estudios son preliminares; la muestra fue de 22 asesinos confesos con 22 no-asesinos de control) bajos niveles de glucosa están asociados con pérdida de auto-control, impulsividad, falta de tacto, incapacidad de modificar o inhibir conducta, pobre juicio social. Los autores de este estudio plantean que esta condición orgánica debe interactuar con condiciones negativas del ambiente para que la persona entonces cree un estilo de vida y personalidad delincuente y violenta de forma más o menos permanente.

d) Efectos nutricionales

Katherine y Kenneth Rowe estudiaron grupos de niños diagnosticados con hiperactividad. Los padres les daban alimentos con colorantes como parte de sus dietas regulares. El estudio consistió en una dieta con el colorante Amarillo #5 y placebos para el grupo control. El reporte de los padres y observadores fue que se manifestó un incremento en conductas de llanto frecuente, rabietas, irritabilidad, inquietud, dificultad de conciliar el sueño, pérdida de control, y expresiones de infelicidad. Muchas de estas conductas son precisamente las que les crean problemas de ajuste escolar limitando su aprendizaje e integración a las reglas del salón de clases. Fácil ejemplo cultural de ello es el consumo de chocolates, café o refrescos de cola en niños de corta edad.

e) Trastornos hormonales

Ante el hecho obvio de que el hombre tiende a mostrarse más agresivo que las mujeres, las hormonas masculinas (la testosterona) ha sido objeto de estudio en la conducta violenta. James Dabbs estudió 4,4462 sujetos masculinos encontrando una alta incidencia y correlación entre delincuencia, abuso de drogas tendencias hacia los excesos y riesgos en aquellos que tenían niveles más altos de lo normal y aceptable en la testosterona. En las cárceles encontró que aquellos convictos de crímenes más violentos fueron los que más altos niveles de testosterona reportaron. También encontró en los estudios de saliva de 692 convictos por crímenes sexuales que estos tenían el nivel más alto entre todos.

f) Alteraciones en conducta por hiperactividad orgánica

Rachel Gittelman sostiene que varones hiperactivos muestran una tendencia alta de riesgo a entrar en conducta antisocial en la adolescencia. Esta tendencia es cuatro veces mayor a la de jóvenes que no son hiperactivos, y parecen tener historiales de más incidentes de arrestos, robos en la escuela, expulsión, felonías, etc. 25% de los participantes en el estudio habían sido institucionalizados por conducta antisocial.

g) Daño cerebral

Estudios demuestran que daños cerebrales son la regla entre asesinos y no la excepción. Pamela Blake estudió 31 asesinos con ayuda de la tecnología médica con pruebas psiconeurológicas. Estos habían sido acusados de ser miembros de mafias o violadores, ladrones, asesinos seriales, asesinos en masa, y dos habían asesinado hijos. En 20 de estos casos se pudo establecer diagnósticos neurológicos claros. Cinco casos demostraron efectos de síndrome fetal alcohólico, nueve mostraron retardo mental, uno más caso tenía hipotiroidismo; un caso tenía psicosis leve, otro más tenía retardo mental fronterizo y otro tenía hidrocefalia; tres mostraron epilepsia; tres, lesiones cerebrales y dos, demencia inducida por alcohol. Algunos mostraron combinaciones. 64.5% mostraron anormalidades en el lóbulo frontal y 29% parecían tener defectos en lóbulo temporal. 19 sujetos mostraron atrofia o cambios en la material blanca del cerebro. El 83.8% de los sujetos mostró abuso en sus infancias, y 32.3% había sido abusado sexualmente.

h) Intoxicaciones y contaminación ambiental

Es de reciente interés el estudio del efecto de diversas fuentes de toxicidad sobre la humanidad. Un estudio formal sobre el efecto del plomo indica que produce alteraciones en la conducta hacia la violencia y la conducta antisocial. Herbert Needleman estudió 212 varones de escuela pública en Pittsburgh, entre las edades de 7-11, fueron evaluados en cuanto a la concentración de plomo en sus huesos mediante pruebas de rayos X fluorescentes. El plomo es acumulado a través de los años por diversas fuentes que incluyen la exposición a pinturas, y se observó que con el pasar de los años, según aumentaba la cantidad de plomo también los reportes de agresividad, delincuencia, quejas somáticas, depresión, ansiedad, problemas sociales, déficit de atención entre otras. Aunque los autores creen que hay factores del ambiente social que contribuyen a estas conductas, enfatizan en la importancia de prevenir la toxicidad cerebral por plomo.

Otro factor de interés es el referente a la personalidad, se tiene en claro que los hijos adoptan o nacen con cierta predisposición de conducta, no se puede atribuir esto a un aspecto meramente psicológico o hereditario sino a la combinación de éstos, por ello, la importancia de ver los factores mentales del comportamiento antisocial.

FACTORES PSÍQUICOS

Solís Quiroga señala algunas características de los factores endógenos psíquicos y comprenden el comportamiento de la gente, el carácter, los instintos, la conciencia, el inconsciente, que se refiere a los impulsos ocultos controlados por el consiente; así como todo proceso mental, también la voluntad como toda potencia que mueve a hacer o no hacer algo y; la intención, que determina para hacer algo.

Lo anterior surge como un factor de gran importancia que se refiere al que determina el carácter que puede tener el sujeto antisocial, surgiendo en estas condiciones las principales ideas que pueden prevalecer para demostrarnos quién es el antisocial, y qué características personales lo inclinan al crimen o la conducta antisocial.

Hay ciertas enfermedades mentales que siguen el orden hereditario. La esquizofrenia puede ser hereditaria, se han observado casos en que los padres, tíos, hermanos o abuelos que padecieron o padecen de esquizofrenia puede que se la transmitan a otros miembros de la familia, o si se les presenta la enfermedad durante la crianza del niño, puede contribuir al mal desarrollo de éste. En una madre que sufre de esquizofrenia durante el tiempo de crecimiento de su hijo, esta alteración le hará tener conductas desorganizadas hacia su cría o hacia cualquier miembro de su familia, el hijo en muchas ocasiones tendrá que ser retirado de su progenitora para evitar que sufra de algún daño, ya que hay casos en los que la madre podrá presentar alucinaciones o ideas delirantes que le influyan para matar a su hijo. Esto a su vez es de peligro para una persona ya adulta. El esquizofrénico es tendiente a provocar lesiones y homicidio. Es importante mirar la historia familiar de un individuo para determinar qué factores han influido en su comportamiento.

Cuando los factores hereditarios parecen predeterminar el surgimiento de una enfermedad mental, es importante prestarles atención por las causas que podría tener cierta enfermedad. Así, puede establecerse la posibilidad de investigar los factores causales. Así como la esquizofrenia, la depresión en muchos casos es transmisible también.

Los factores individuales se basan en las particularidades que guardan los antisociales; en cambio, cuando se aprecia el factor social deben considerarse la múltiple gama de circunstancias en que se ven rodeados los antisociales directa e indirectamente antes de la actividad criminal. El medio social es como el cultivo de la antisocialidad.


BIBLIOGRAFÍA

· Aróstegui Moreno, José, “La Biología humana y la conducta criminal”, Revista Archivos de Criminología, Criminalística y Seguridad Privada (Volumen 1 Agosto/diciembre), México, 2008;
· Lille De Borja, José, Biología General, 20ª edición, Editorial ECLALSA, México, 1977;
· Reyes Echandia, Alfonso, Criminología, 8ª edición, Editorial Temis, Bogota, 1987;
· Solís Quiroga, Héctor, Sociología Criminal, 3ª edición, Editorial Porrúa, México, 1985;
· Soria Verde, Miguel Ángel, Psicología Criminal, Editorial Pearson Prentice Hall, España, 2006;
· Vázquez Rosado, Angie, “Psicología forense: sobre las causas de la conducta criminal”, dirección en Internet: www.psicologíacientifica.com, Puerto Rico, 2004;
· Wolff, Werner, Introducción a la Psicopatología, 6ª reimpresión, Breviarios del Fondo de Cultura Económica, México, 1976; y
· Zaffaroni, Raúl, Criminología, Aproximación desde un margen, 3ª reimpresión, Editorial Temis, Buenos Aires, 2003.

Citas:

1. Cfr. Reyes Echandia, Alfonso, Criminología, 8ª edición, Editorial Temis, Bogotá, 1987, p. 16.
2. Cfr. Lille De Borja, José, Biología General, 20ª edición, Editorial ECLALSA, México, 1977, p. 1.
3. Cfr. Aróstegui Moreno, José, “La Biología humana y la conducta criminal”, Revista Archivos de Criminología, Criminalística y Seguridad Privada (Volumen 1 Agosto/diciembre), México, 2008.
4. Cfr. Soria Verde, Miguel Ángel, Psicología Criminal, Editorial Pearson Prentice Hall, España, 2006, p. 45.
5. Cfr. Aróstegui Moreno, José, Op. cit.
6. Cfr. Vázquez Rosado, Angie, “Psicología forense: sobre las causas de la conducta criminal”, dirección en Internet: www.psicologíacientifica.com, Puerto Rico, 2004, p. 1.
7. Cfr. Wolff, Werner, Introducción a la Psicopatología, 6ª reimpresión, Breviarios del Fondo de Cultura Económica, México, 1976, pp. 44 y 45.
8. V. Zaffaroni, Raúl, Criminología, Aproximación desde un margen, 3ª reimpresión, Editorial Temis, Buenos Aires, 2003, pp. 193 - 198.
9. Cfr. Solís Quiroga, Héctor, Sociología Criminal, 3ª edición, Editorial Porrúa, México, 1985, p. 77.
10. V. Vázquez Rosado, Angie, Op. cit.
11. Se recomienda ver la obra de Feggy Ostrosky, Mentes Criminales en el que se exponen diverso casos en los que el cerebro almacena recuerdos que producen reacciones violentas al ser reproducidos o estimulados.

miércoles, 31 de marzo de 2010

SALIDAS PROFESIONALES DE LA CRIMINOLOGÍA (I) - LA PASIÓN CRIMINOLÓGICA



LA PASIÓN CRIMINOLÓGICA


Autor : Eduardo Navasquillo Lorda
Criminólogo | Profesor de la Universidad Camilo José Cela de Madrid

La ilusión que tenía por ser médico o licenciado en imagen y sonido se desvanecieron en el momento que hice la selectividad y mi media bajó vertiginosamente para permitirme solo realizar aquellos estudios que –ni por asomo– se me habría ocurrido pensar. Mi trauma ya estaba implantado. Pero una amiga me dijo que iniciara los estudios de Criminología. –¿Criminología? ¿Qué es eso?”– pregunté yo. Sus explicaciones no es que me acabaran de convencer, pero decidí entrar en el Instituto de Criminología de la Universidad Complutense de Madrid y probar. ¡En mala hora se me ocurrió tomar aquella decisión! Fue un amor a primera vista, el elenco de profesores, la forma de transmitir sus conocimientos y el contenido de las materias, hicieron que me enamorara como un quinceañero de algo llamado Criminología y que algunos decían que se trataba de una ciencia.

Mi familia decía que había tomado una decisión “criminal”. Yo lo entiendo. Suena muy bien y más en la sociedad actual, decir: “tengo un hijo médico o abogado”, pero… ¡Criminólogo! Aquello no estaba en consonancia con los parámetros establecidos en nuestra cultura y, desde este mismo momento y hasta el día de hoy, tengo que explicar a cada paso profesional que doy lo que es la Criminología, qué función tiene, dónde se puede aplicar y que no se trata de algo abstracto e indefinido que nos hemos inventado unos cuantos “iluminados”.

Me diplomé sin darme cuenta de que ya habían pasado varios años desde que tomé mi decisión de futuro. ¿Queréis saber la verdad? No me arrepiento, sigo enamorado. Pero no voy a negar que, desde 1992 hasta ahora, las cosas no han cambiado mucho. La sociedad actual sigue sin saber lo que es un criminólogo, las diferentes administraciones saben que existimos pero no nos miran, los cuerpos de seguridad del Estado nos observan pero con el rabillo del ojo y creo que es momento de que tanto los unos como los otros sean valientes y nos miren a los ojos.

En Estados Unidos, la policía se volvía loca después de años de investigación porque no conseguía ni siquiera indicios que les llevaran a la identificación y detención de un asesino en serie. Un criminólogo les propuso aplicar un sistema de “perfil psicogeográfico” para acotar, según diversos parámetros que habían sido estudiados con anterioridad, la zona geográfica donde podía residir el asesino. Por supuesto que, a la policía, esto le sonó a “chino”, su desconfianza era absoluta, pero como última alternativa decidieron aplicar este tipo de trabajo. Meses después, y gracias a este sistema, el individuo en cuestión fue detenido. Este es solo uno de los cientos de ejemplos donde la criminología implanta su saber hacer, pero es cierto que en países como Estados Unidos o Inglaterra no se pregunta qué es un Criminólogo. Se sabe y se le respeta.

En España ser criminólogo parece que carece de sentido sino va asociado a otros estudios universitarios como licenciado en Derecho o Psicología; sin embargo, los licenciados en Criminología tienen un futuro imponente en un país que es el núcleo de unión de la criminalidad proveniente de América, África, Asia y Europa, además de la propia.

Creer en uno mismo

Después de 22 años ejerciendo como criminólogo considero que la premisa para poder desarrollar esta actividad profesional pasa por creer en uno mismo, en sus capacidades y en la aplicación práctica de la Criminología en los diferentes estamentos de la sociedad actual.

En los años 90 fui contratado como Director de Seguridad de un Núcleo Residencial a causa de los grandes índices de criminalidad y a la creciente sensación de inseguridad que se vivía en la zona. Consideré que lo primero que había que hacer era desarrollar un estudio integral sobre la criminalidad existente. No sabía si sería capaz, ya que acababa de terminar mis estudios, y de si tendría sentido, puesto que la Criminología no dejaba de considerarla como algo abstracto. Me puse a ello y después de mucho trabajo, conseguí diagnosticar cuál era el problema, cómo se podían prevenir los diferentes actos delincuenciales así como actuar en aspectos tan novedosos como la seguridad vial, la extranjería, la violencia de género, delincuencia juvenil, etc. El resultado de todo esto fue que la criminalidad estuvo durante muchos años en la cota “cero”, no había delitos. La conclusión que saque de esta experiencia fue una solo, pero que vale para todo: la criminología funciona y es válida.

El futuro de los criminólogos

Considero que el futuro de los criminólogos pasa tanto por el sector público como por el privado, pero en ambos habrá que luchar mucho para obtener el reconocimiento que nos merecemos.

1.- Sector público:

Las Administraciones Públicas –nacionales, autonómicas o locales– no son conscientes de la importancia que tiene la figura del criminólogo en el estudio del delito, el delincuente, la victima ylos aspectos sociológicos que rodean al hecho delincuencial.

Como ejemplo sirva que en la Fiscalía de Menores de la Comunidad de Madrid hay unos profesionales cualificados en áreas específicas como son: abogados, psicólogos, trabajadores sociales, etc., pero no hay criminólogos. Es indudable que el criminólogo puede trabajar para organismos y entidades tales como:

o Administración de Justicia.
o Consejerías de Interior de las Comunidades Autónomas.
o Ayuntamientos.
o Organismos Internacionales como Naciones Unidas.

2.- Sector privado:

Actualmente existe un amplio abanico de posibilidades profesionales para el profesional criminólogo y quizás las más importantes son las que se enumeran a continuación:

o Despacho profesional: Asesoramiento en tratamiento criminológico en menores, familia y víctimas de delitos; mediación familiar y violencia de género; perito y asesor criminológico.
o Seguridad privada.
o Empresas privadas de diferentes sectores: turístico, hotelero, núcleos residenciales, etc.

Conclusiones

En la práctica profesional de la criminología, las conclusiones más evidentes son dos: por un lado que es muy complicado desarrollar esta actividad cuando las Administraciones Públicas nos dan la espalada y cuando en el sector privado desconocen nuestro ámbito de actuación; y, por otro lado, que depende de nosotros mismos que esta situación vaya paso a paso cambiando. Si somos capaces de convencernos a nosotros mismos conseguiremos convencer a los demás.



lunes, 8 de marzo de 2010

Obras sobre Criminología, por Wael HIKAL



Hoy os mostramos tres de los últimos textos escritos por nuestro colega Wael Hikal , Presidente de la Sociedad Mexicana de Criminología Capítulo Nuevo León (México).




Wael HIKAL .- Licenciado en Criminología con acentuación en prevención del delito e investigación criminológica. Maestreando en Trabajo Social con orientación en proyectos sociales (Becario del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología). Presidente de la Sociedad Mexicana de Criminología Capítulo Nuevo León. Director de la revista Archivos de Criminología, Criminalística y Seguridad Privada.


“Introducción al estudio de la Criminología y a su Metodología”



Se divide en dos partes: 1) Criminología General y 2) Metodología científica

1) Criminología General

El libro muestra los inicios antiguos de la Criminología que se dieron en diversos países y que dieron origen a los primeros escritos y estudiosos del tema, pasando a los precursores de esta hoy ciencia como Lombroso, Ferri y Garófalo, entre otros. Se presentan las pseudociencias y disciplinas precursoras de la Criminología. El origen de ésta en Latinoamérica, las primeras cátedras, Licenciaturas y posgrados. Los conceptos operacionales de crimen, criminal y criminalidad, las ciencias auxiliares, la metodología y técnicas. Los factores criminógenos endógenos y exógenos, la política criminológica en base a la etiología del crimen. Problemas actuales de la criminalidad.

2) Metodología científica

Enseña al alumno a realizar sus trabajos de investigación, dándole orden metodológico, la investigación documental, sistematizar experiencias. La presentación de escritos y la realización de tesis y demás trabajos.

Editorial: Porrúa
Año: 2009

Edición:
ISBN: 607-09-0157-7

Pp:
330

Prólogos: Octavio A. Orellana Wiarco y Dora García Fernández



“Criminología Psicoanalítica, Conductual y del Desarrollo”


Este libro muestra la llamada Criminología psicológica, para el entender criminal, es necesario conocer cómo se va formando esta conducta desde los primeros años hasta consolidarse en la adultez. Para ello se muestra las teorías desarrollistas desde la perspectiva de diversos autores como Freud, Erikson, Maslow, Bolwby, Rogers, Skinner, Bandura, entre otros. Cada uno de los cuales de acuerdo a sus teorías, se da la explicación criminal. Así mismo se muestra la Política Criminológica que cada uno pudo haber a portado en base a sus investigaciones. Esencial conocer también los factores criminógenos e identificarlos cómo se van relacionando en las diversas etapas de la vida y de acuerdo a cada teoría presentada.

Editorial: Flores editor y distribuidor Año: 2009
ISBN: 9786077799078
Edición: 1ª
Pp: 359
Prólogo: Raúl Zaffaroni




“Esquizofrenia, la enfermedad del inconsciente”



La presente investigación se realizó en un centro psiquiátrico con pacientes esquizofrénicos de gravedad, comúnmente de tipo paranoide, pero también los desorganizados, catatónico, entre otros. Se hizo la articulación de las teorías de Freud (en específico del inconsciente y la regresión) con las de Lombroso (en cuanto al atavismo). Se hace la comparación entre le comportamiento de los niños, los esquizofrénicos y los delincuentes (o de personalidad antisocial).

Editorial: Flores editor y distribuidor
Año: 2009

Edición:

ISBN: 9786077799146

Pp: 105

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