Esta semana ha llegado a mis manos otro libro recien editado, esta vez se trata de un ejemplar del nuevo libro de mis queridos Mariluz y Francisco , en donde se nos habla de la aplicación de la grafología en la investigación de algunos crímenes .

VIÑALS, Francisco - PUENTE, Mariluz (2009): Grafología Criminal, Barcelona, Editorial Herder, 525 pp. Prologado por el Ilmo. Sr. José Naval, Magistrado-Juez
La grafología criminal está en auge: las unidades policiales de élite y las divisiones de policía científica se sirven de sus éxitos para resolver las investigaciones. Tras los análisis de notas manuscritas de despedida en presuntos suicidios -dentro de la denominada autopsia psicológica-, se está incrementando la presentación de informes grafológicos en ámbitos tan diversos como los juzgados de familia, los casos de violencia de género o de desavenencias matrimoniales.
En esta obra se revelan los nuevos ámbitos de aplicación de la grafología criminal, sus perfiles y los nuevos horizontes de uso de la grafopsicología y grafopatología como complemento de la pericia caligráfica. Esto permite ir un paso más allá, como en el caso del asesinato de la psicóloga Anna Permanyer donde se pudo demostrar que la víctima había sido obligada a firmar un contrato de arras con fuerza y coacción para apoderarse de su vivienda o también desde el punto de vista histórico, permitiendo orientar en la solución de casos sin resolver como el de Jack el destripador o el del asesino del Zodiaco que son primicia en esta obra.
Los autores Francisco Viñals y Mª Luz Puente, directores del Máster en Criminalística y Máster en Grafoanálisis Europeo de la Universidad Autónoma de Barcelona, presentan un gran número de ejemplos prácticos aportando un gran valor pedagógico.
La grafología criminal está en auge: las unidades policiales de élite y las divisiones de policía científica se sirven de sus éxitos para resolver las investigaciones. Tras los análisis de notas manuscritas de despedida en presuntos suicidios -dentro de la denominada autopsia psicológica-, se está incrementando la presentación de informes grafológicos en ámbitos tan diversos como los juzgados de familia, los casos de violencia de género o de desavenencias matrimoniales.
En esta obra se revelan los nuevos ámbitos de aplicación de la grafología criminal, sus perfiles y los nuevos horizontes de uso de la grafopsicología y grafopatología como complemento de la pericia caligráfica. Esto permite ir un paso más allá, como en el caso del asesinato de la psicóloga Anna Permanyer donde se pudo demostrar que la víctima había sido obligada a firmar un contrato de arras con fuerza y coacción para apoderarse de su vivienda o también desde el punto de vista histórico, permitiendo orientar en la solución de casos sin resolver como el de Jack el destripador o el del asesino del Zodiaco que son primicia en esta obra.
Los autores Francisco Viñals y Mª Luz Puente, directores del Máster en Criminalística y Máster en Grafoanálisis Europeo de la Universidad Autónoma de Barcelona, presentan un gran número de ejemplos prácticos aportando un gran valor pedagógico.
Autores:

Asimismo, por su labor como presidente de la Agrupación de Grafoanalistas Consultivos de España y Coordinador de las especialidades grafológicas en la UAB, ha sido seleccionado e incluido en -Personatges de Catalunya- (Personajes de Cataluña) de la Historia Contemporánea de Cataluña (2003).
Es miembro de Honor de la Asociación de AFAS, miembro en activo de International Police Association y Profesor de la Escuela de Policía de Cataluña

Coordinadora de Pericia Caligráfica Judicial, Peritaje Grafopsicológico, Criminalista, Infoanálisis y técnicas avanzadas en ciencias forenses, entre otras especialidades de la Escola de Doctorat i Formació Continuada (E. Postgrau), y Profesora de tècniques científiques aplicades a la investigació de l'ilícit de la Escola de Prevenció i Seguretat Integral, de la Universitat Autònoma de Barcelona.
Ha sido también profesora de Ciencias de la Información y además de articulista en diversos medios es asimismo asesora técnica de la Agrupación de Grafoanalistas Consultivos de España y de la Asociación Profesional de Peritos Calígrafos de Catalunya. Medalla al Mérito Criminológico (ADPCI).
Otros títulos:
Francisco Viñals Carrera y Mª Luz Puente Balsells
-Diccionario Jurídico-pericial del documento escrito 708 págs.
-Análisis de Escritos y Documentos en los Servicios Secretos 324 págs.
-Pericia Caligráfica Judicial. Práctica, casos y modelos. 488 págs.
-Psicodiagnóstico por la Escritura. Grafoanálisis Transaccional 358 págs.
Crímenes resueltos por la grafología
"Publicado en Diario el Mundo"
Delatados por nuestras propias manos

Esta técnica fue decisiva en casos como el asesinato de Anna Permanyer
La grafía extremadamente angulosa de un maltratador, la letra redondeada y con diferente presión característica de muchas jóvenes anoréxicas, la fragmentación lineal de la esquizofrenia o, en el caso de los trastornos depresivos, "la escritura descendente, finales caídos, barras de "t" caídas o ausentes, escritura floja y laxa, sin relieve, empequeñecida y puntuación ausente", son algunas de las máximas generalidades de la grafología, aplicada a la rama forense y psiquiátrica.

El volumen pasa, caso por caso, de los trazos "flojos y tensos" de una persona bipolar; o la manifestación de un acusado estrés en el llamado "efecto acordeón» de soltura y apretujamiento de la escritura. En nuestro trazo se muestra, incluso, si existen acusados estados de ansiedad que llevan a un conjunto de escritura "entrecortada, agitada con cambios bruscos de dirección, casi siempre inclinada y acentos afilados". Analiza, también, el llamado «temor circunstancial», delatado por «grandes espacios en blanco, bolsas en el margen derecho, lapsos, torsiones, inhibiciones, saltos y temblor".

La excitación causada por la cocaína, como otro ejemplo, lleva a "un engrandecimiento del grafismo, una magnificación que muchas veces va acompañada de la necesidad de escribir en mayúsculas», aunque lo más común en los casos generales de drogadicción son «las alteraciones de la presión y los temblores". En sus más de 500 páginas, este nuevo volumen explica que la aplicación de la grafología en la forensia se desarrolló, primero, en los servicios secretos, y actualmente "no hay una sola élite policial que no se sirva de ella", de la misma forma que la utilizan los médicos, "sobre todo, para dictaminar sobre notas suicidas". El objetivo final es, en todo caso, que el juzgador pueda formarse una opinión apoyándose en "el estado psicofísico del analizado".
El estudio de los grafólogos menciona, también, el caso de dos adolescentes que habían desaparecido, y se trataba de averiguar si lo hicieron en contra de su voluntad o por motivación propia. Los investigadores vieron "letras desligadas y con rasgos de presión ascendente" en el caso de un chico, y síntomas de inadaptación en el caso de una chica de 18 años, cuya caligrafía tenía "una inclinación invertida, con algún rasgo sociopático: mezcla de mayúsculas con minúsculas con trazos infantiles". Huyeron por propia voluntad. Centenares de ejemplos con los que nuestras propias manos nos delatan.

El análisis grafológico más decisivo en un juicio celebrado en Barcelona fue el que se realizó en el famoso ‘caso Permanyer’. El asesinato en extrañas circunstancias y sin móvil claro de una psicóloga, Anna Permanyer, llevó a la detención de tres personas, siendo la principal acusada la inquilina de una de sus propiedades, Carme Badía.
Pero cojeaba el móvil del crimen. Como dijeron los investigadores, la acusación se basaba en "muchos indicios, pero sin una prueba concluyente". El jurado basó la culpabilidad de los dos acusados en pocos elementos. Uno era un pelo de uno de los procesados, Joan Sesplugues, en el cadáver. El otro, un contrato de arras: la supuesta venta del piso arrendado de Permanyer a la inquilina, Carme Badía. Cosa extraña, ya que la familia de la víctima juró y perjuró que Anna no quería venderlo.
Pero había algo que chirriaba en las firmas del contrato. Anna Permanyer siempre había sido muy cuidadosa y pulcra en la firma de los documentos oficiales.
El grafólogo Viñals se encargó de analizar la rúbrica, y aportó al jurado un dictamen concluyente: Anna Permanyer firmó de forma muy distinta, de manera "atormentada", incluso en lugares donde no correspondía. Apuntó, inclusive, que esa firma podría haber sido estampada bajo una presión no sólo de su propia mano, sino obligada físicamente por terceros. El jurado les declaró culpables.
En su libro, Viñals va más allá y analiza la letra de la asesina, Carmen Badía. Resalta "la ‘s’ ocultante con guadaña afilada en la zona inferior junto con otros trazos a modo de objeto cortante, barras de ‘t’ y trazos en diagonal ascendente" o "disparos acerados, formas angulosas en trazo inferior, cambios de presión, letras repasadas o congestionadas, que son también reflejo de desviaciones de la fuerza libidinal que tantas veces encontramos en las escrituras criminales".
No hay comentarios:
Publicar un comentario