martes, 28 de abril de 2009

Recogida de impresiones dentales


Autora: Dra. Anna Hospital Ribas




Introducción

La identificación odontológica comparativa es, junto a las huellas dactilares y el estudio del perfil genético (ADN), uno de los métodos de identificación positiva científicamente aceptados. asimismo, el estudio bucodental puede aportar datos muy relevantes para una identificación reconstructiva, especialmente la estimación de la edad y de características dentarias individualizadoras. Por último, el estudio de las huellas por mordeduras en la piel de personas vivas o cadáveres u objetos inanimados puede ser muy útil para un mejor conocimiento de las circunstancias del caso.

En todas estas circunstancias, pero muy especialmente en el estudio de las mordeduras, es de gran importancia la recogida de impresiones dentales. La toma de impresiones dentales es una tarea sencilla y la puede realizar cualquier médico forense. El objetivo del presente trabajo es describir los materiales y la metodología de la recogida de impresiones dentales como paso necesario para un estudio odontológico.


La impresión que se toma de los dientes de una persona se realiza mediante ciertos materiales elásticos no tóxicos (denominados de impresión), como son el alginato y la silicona (de condensación y de adición). posteriormente se utiliza un material rígido como el yeso para vaciar dichas impresiones dentales. para la toma de impresiones en la marca de la mordedura en el sujeto vivo o en el cadáver, las siliconas están muy indicadas, y después se vacían en escayola. Es conveniente realizar varias impresiones de las marcas de las mordeduras.

En cuanto al sospechoso, se efectúa una toma de impresiones con alginato y que después se vacía. En la toma debe tenerse en cuenta que la reproducción de los bordes incisales y superficies oclusales es de máxima importancia para poder establecer después la comparación de la huella de la mordedura.

Tipos de materiales

Material para la toma de impresiones

El material básico recomendado para tomar unas impresiones dentales consiste en una taza de goma, una espátula, agua, una bolsa de alginato (lo venden en depósitos dentales) y unas cubetas dentales de plástico o metálicas de arcada superior e inferior (figs. 1 , 2 y 3).


Figura 1. Taza de goma, espátula y bolsa de alginato.







Figura 2. Cubetas metálicas.






Con los elastómeros (siliconas) también se pueden tener muy buenos resultados. estos materiales tienen la ventaja de que, al ser hidrófugos, son inalterables durante 24 h y, por lo tanto, no precisan el vaciado en yeso inmediatamente. el inconveniente es que son más caros y que deprimen los tejidos blandos por la presión que ejerce su rigidez; por ello, es mejor para los tejidos duros (p. ej., determinados alimentos) que para los blandos.

Material para el vaciado

Se precisa una bolsa de yeso, una taza, una espátula y agua. Se trata de un material rígido para el vaciado de las impresiones.

Propiedades y características

El alginato tiene un largo tiempo de manipulación y el tiempo de fraguado es corto, lo que es muy interesante en odontología. Es un material de baja viscosidad y un comportamiento semiplástico, lo que hace que al comprimirlo durante la toma de la impresión éste se haga más fluido. Es un material mucostático y no comprime las mucosas orales, por lo que permite obtener una buena precisión de detalle del original. Además, es hidrófilo, lo que nos da una buena compatibilidad con la saliva.

A causa de la presentación en forma de polvos, durante la mezcla se incorpora mucho aire y queda un material muy poroso. El correcto espatulado es fundamental para eliminar esos poros; si no lo conseguimos, la capacidad de captar el detalle se reduce mucho.

El alginato, una vez fraguado, se convierte en un sólido débil, poco elástico y flexible. Esto hace que la desinserción de la cubeta con alginato de la boca en zonas retentivas sea fácil (flexibilidad), pero que se genere mucha deformación permanente (baja elasticidad) y en ocasiones se rompa el material en zonas especialmente retentivas, como los espacios interdentales (debilidad). todo esto da como resultado una distorsión de la impresión.

El alginato tiene una mala estabilidad dimensional. para minimizar estos fenómenos es necesario realizar inmediatamete un positivado de la impresión (máximo 1 h) para que no de tiempo a que los cambios volumétricos se produzcan. Si no lo vaciamos de inmediato, se puede mantener la impresión en un medio húmedo cubriendo la impresión con una servilleta de papel húmeda y bien escurrida hasta su positivado.

Otra ventaja es que es barato y de fácil manejo. Todo ello hace que el alginato sea el material de elección, sobre todo en caso de toma de impresiones dentales en cadáveres carbonizados, cuyas estructuras quemadas son fácilmente friables.

Metodología

Preparación del material: dosificación, manipulación y colocación en la cubeta

Se debe seguir las instrucciones del fabricante, pero en general se toman 2 cucharadas de polvo de alginato con 2 medidas de agua (la medida de agua y la cuchara ya vienen con el alginato) y se colocan en la taza. Con la espátula se mezcla el agua y el polvo de alginato durante unos 30 s, hasta que todo el polvo esté mojado. El objetivo es disolver bien el alginato en el agua y, especialmente, eliminar el aire que se introduce entre las partículas de polvo y produce porosidad. Esto lo realizamos comprimiendo enérgica y reiteradamente el material entre la espátula y las paredes de la taza, en sentido giratorio.

Posteriormente se coloca el material en la cubeta; debe hacerse rápidamente y antes de que el alginato empiece a fraguar, pues su tiempo de fraguado es corto. Debemos evitar que se atrape mucho aire entre la cubeta y el material.

Colocación en la boca y desinserción de la cubeta

Se coloca la cubeta en la boca del cadáver o ser vivo a nivel de la arcada superior y se espera aproximadamente 1 min; durante esta fase se produce la solidificación del material, por lo que es necesario mantenerlo en absoluto reposo. en el caso de un cadáver, debido a que la temperatura corporal es más baja que en un ser vivo y tarda más en fraguar, se puede esperar 90 s.

La desinserción de la cubeta se debe hacer en sentido perpendicular al eje de los dientes y rápidamente, con el fin de que se produzca la mínima deformación permanente (fig. 3).

Figura 3. Impresión de alginato.

Se repite la misma operación pero a nivel de la arcada inferior, se espera un minuto y se retira de la boca.

Conservación

La impresión debe conservarse durante el mínimo tiempo y en un medio húmedo, como puede ser una bolsa hermética o cubierta con una servilleta húmeda. Es importante no apoyar en la mesa el material de impresión, ya que puede deformarse permanentemente; debe apoyarse siempre la cubeta.

Positivado o vaciado

Una vez tenemos las impresiones dentales de alginato, se vacía con yeso o escayola. Se mezcla el polvo de yeso con agua en la taza hasta tener una pasta consistente y se coloca poco a poco encima de las impresiones dentales. Una vez colocado el yeso, se espera a que fragüe.

Desinserción del modelo

No debemos diferirla mucho, unas 2 h, con el fin de que no se deshidrate el material y se ponga rígido y para que no se altere la superficie del modelo de yeso, ya que podría quedar reblandecida (fig. 4).

Figura 4. Modelos de yeso una vez se ha vaciado la impresión.

En caso de utilizar silicona para la impresión dental, se mezclan la base y el catalizador (una cuchara de cada) durante 30 s y se coloca en la cubeta para tomar la impresión de la dentadura. El tiempo de fraguado es de 5 min, tras lo cual puede retirarse. frente al alginato, presenta la ventaja de que el vaciado con yeso no debe ser inmediato y puede realizarse entre 4 y 24 h después. finalmente, la recogida de impresiones dentales de un presunto sospechoso debe llevarse a cabo previo consentimiento en el contexto de un examen bucodental (examen clínico oral, fotografías y registro interoclusal). En el caso de las mordeduras, la toma de impresiones es el último paso de su análisis, junto con el examen visual de la mordedura, la posible recogida de muestras de saliva y la toma de fotografías.

Rev Esp Med Legal. 2008


Bibliografía recomendada Browers cm. forensic dental evidence: an investigator's handbook. 1.a ed. San Diego: Elsevier-Academic Press; 2004.

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Moya Pueyo V, Roldán Garrido B, Sánchez Sánchez JA. Odontología legal y forense. Barcelona: Masson; 1994.

Valenzuela Garach A, Martín de las Heras S. Odontología forense. en: Villanueva cañadas e, editor. Gisbert calabuig. medicina legal y toxicología. 6.a ed. Barcelona: Masson; 2004; p. 1310-24.


Articulo reproducido con la autorización de la Dra. A. Hospital.
Instituto de medicina Legal de Cataluña. Balmes, 7, 6.a planta.
08007 Barcelona. España.
ana.hospital@xij.gencat.net


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